Alertas de Lista de Sesión · Versión 2026-08-26 · Responsable: ADAYD IA, S. de R.L. de C.V.
Versión 2026-08-26 · 26 de agosto de 2026 · Primera versión de este aviso.
ADAYD IA, S. de R.L. de C.V., que opera bajo el nombre comercial «Academia de Amparo y Derecho», con RFC AIA260112S23 y domicilio en Calle Fray Antonio de Segovia 1306, planta baja, Colonia Atlas, C.P. 44870, Guadalajara, Jalisco, México, es la responsable del servicio Alertas de Lista de Sesión y del tratamiento de los datos personales que recibe a través de él.
Este aviso se rinde en cumplimiento de la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares publicada en el Diario Oficial de la Federación el 20 de marzo de 2025, con su última reforma publicada el 14 de noviembre de 2025.
El servicio es gratuito y hace una sola cosa: vigilar las Listas de Sesión que los Tribunales Colegiados de Circuito publican en el portal público del Poder Judicial de la Federación y avisarle, por Telegram o por correo, cuando aparece el expediente que usted señaló. Todo lo que sigue describe el tratamiento mínimo que esa tarea exige.
Los enumeramos uno por uno, como lo exige el artículo 15, fracción II, de la ley:
Si usa Telegram: el identificador numérico de su conversación con nuestro bot. Es el número que Telegram asigna al chat y es lo único que necesitamos para poder escribirle. No guardamos su nombre de usuario, ni su nombre, ni su número telefónico, ni su fotografía.
Si usa correo: su dirección de correo electrónico. Nada más. No le pedimos su nombre.
En ambos casos: el órgano jurisdiccional y el número de expediente que quiere vigilar, tal como usted los escribe.
Como constancia de lo que autorizó: la fecha y hora de su alta, la dirección IP desde la que la hizo cuando el alta ocurre por la página web, el texto exacto que se le mostró y el número de versión de este aviso vigente ese día. Si marcó además la casilla de promociones, guardamos por separado esa misma constancia referida a esa casilla. Existe a su favor: es la prueba de qué autorizó y qué no.
Lo que el sistema registra para funcionar: la fecha del último mensaje que le enviamos y el número de intentos fallidos de entrega, para no seguir escribiendo a un buzón que rebota.
No recabamos nada más. No le pedimos nombre, teléfono, RFC, domicilio, ni dato alguno de las partes o de los hechos del asunto. Si escribe algo de eso en el chat, el sistema no lo guarda: sólo lee la instrucción y descarta el resto del mensaje.
No tratamos datos personales sensibles y le pedimos que no nos los envíe. Tampoco recabamos datos de personas menores de edad.
Como lo exige el artículo 15, fracción IV, distinguimos las finalidades que son necesarias de las que no lo son, para que sepa exactamente a qué está diciendo que sí.
Finalidad necesaria — es el servicio que pidió. Avisarle cuando el expediente que señaló aparezca en una Lista de Sesión, y cuando el tribunal asiente el resultado de esa sesión. Sin esos datos no hay a quién ni sobre qué avisar, así que esta finalidad no es renunciable: si se opone a ella, lo que procede es la baja.
Finalidad adicional — sólo si usted la marca. Enviarle, de vez en cuando, información sobre nuestros propios materiales, cursos y productos jurídicos. Es opcional y se autoriza con una casilla aparte que nunca viene premarcada. Puede decir que no y el servicio de alertas funciona exactamente igual; puede decir que sí hoy y arrepentirse mañana, con un clic y sin dar explicaciones.
Lo que no hacemos en ninguno de los dos casos: no vendemos ni cedemos su correo, no lo entregamos a anunciantes, no lo subimos a plataformas de publicidad, no creamos perfiles de su comportamiento y no mezclamos esta base con ninguna otra lista nuestra. Si algún día quisiéramos hacer algo de eso, tendríamos que pedírselo de nuevo y por separado, porque este aviso no lo autoriza.
Si se da de alta por la página, tiene que marcar la casilla del servicio —que nunca viene premarcada— y después confirmar desde un enlace que llega a su correo. Hasta que pulsa ese enlace, el alta no queda activa. La casilla de promociones es una segunda casilla, independiente y también sin premarcar: puede dejar la primera y no la segunda. Si se da de alta por Telegram, es su propio mensaje de arranque el que inicia el servicio, después de que el bot le muestra el aviso corto, y las promociones se activan aparte con /promos.
De cada consentimiento guardamos su propia constancia, con la fecha, el texto literal que se le mostró y la versión de este aviso. Puede pedirnos esas constancias cuando quiera y se las entregamos.
No transferimos sus datos a nadie. No los vendemos, no los compartimos con socios comerciales, no los entregamos a plataformas de publicidad y no los usamos para audiencias de anuncios. No hay en este servicio ninguna transferencia que requiera su consentimiento en términos del artículo 35 de la ley.
Conviene precisar por qué la finalidad adicional del punto 2 no es una transferencia: si autoriza las promociones, quien le escribe seguimos siendo nosotros, con nuestros propios medios y sobre nuestros propios productos. Su correo no sale de aquí. Una transferencia sería entregárselo a otra empresa —una plataforma de anuncios, por ejemplo— y eso no lo hacemos ni lo autoriza este aviso.
Hay una precisión que preferimos hacer con todas sus letras, porque es material: el mensaje viaja por el conducto que usted eligió. Si escogió Telegram, es Telegram quien transporta y entrega ese mensaje, bajo sus propias condiciones; si escogió correo, lo hacen nuestro proveedor de correo saliente y el proveedor del buzón que usted usa. Eso es inherente a pedirnos que le escribamos por ahí, y por eso se lo decimos antes y no después. El contenido de la alerta es información pública: el número de expediente y lo que el tribunal publicó en su lista.
Podemos revelar datos cuando una autoridad competente nos los requiera legalmente, que es uno de los supuestos en que el artículo 36 de la ley exceptúa del consentimiento. Si eso llega a ocurrir, no publicamos ni difundimos nada por cuenta propia.
De las Listas de Sesión que los propios tribunales publican en el portal del Sistema Integral de Seguimiento de Expedientes del Poder Judicial de la Federación, que es de consulta pública y abierta. Nosotros no obtenemos esa información de usted, no la generamos y no la publicamos: sólo la leemos, la comparamos con el expediente que nos señaló y le avisamos.
El servicio no sustituye la consulta directa del expediente ni la revisión de las listas en el propio órgano jurisdiccional, y no constituye asesoría jurídica. El portal puede fallar, cambiar o publicar tarde. La responsabilidad de vigilar los plazos sigue siendo de quien litiga.
De la forma más simple que pudimos: un clic. Cada correo que le mandamos lleva al pie un enlace de baja que funciona de inmediato, sin pedirle explicaciones ni hacerle iniciar sesión. En Telegram basta con escribir /baja. En cualquiera de los dos casos borramos su registro y las vigilancias asociadas, y se lo confirmamos.
Y puede revocar sólo una parte. Si autorizó las promociones y ya no las quiere pero sí quiere seguir recibiendo sus alertas, el enlace «ya no quiero promociones» del pie de esos mensajes —o /promos en el bot— apaga únicamente eso. Nadie tiene que darse de baja del servicio para dejar de recibir publicidad.
Si bloquea al bot en Telegram, lo tomamos como una baja y dejamos de escribirle, sin esperar a que nos lo diga.
Este mecanismo se funda en el artículo 7, último párrafo, de la ley.
Puede acceder a los datos que tenemos de usted, rectificarlos si están equivocados, cancelarlos cuando considere que no los necesitamos y oponerse a su uso para un fin determinado.
En este servicio dos de esos derechos son inmediatos y automáticos: el de acceso, con el comando /datos del bot, que le devuelve en el acto todo lo que la base guarda de usted; y el de cancelación, con /baja o con el enlace de baja del correo. No tiene que pedirlo por escrito ni esperar plazo alguno.
Si prefiere el camino formal, o para rectificación y oposición, escríbanos a admin@academiadeamparo.com o use el formulario de la página del servicio. Necesitamos que acredite su identidad —basta con que la solicitud venga del mismo correo o del mismo chat de Telegram que tenemos registrado— y que nos diga con claridad qué derecho ejerce y sobre qué datos.
Los plazos son los del artículo 31: veinte días hábiles para comunicarle nuestra determinación, contados desde que recibimos su solicitud, y quince días hábiles para hacerla efectiva, contados desde esa comunicación. La ley entiende por «días» los hábiles (artículo 2, fracción VIII). Estos plazos pueden ampliarse una sola vez por un periodo igual cuando el caso lo justifique, y le avisaríamos por qué.
El ejercicio de estos derechos es gratuito (artículo 34). Sólo podríamos cobrarle los gastos de envío o reproducción, y hasta tres veces la Unidad de Medida y Actualización si repite la misma solicitud en menos de doce meses sin que haya cambiado nada.
Si no le contestamos o la respuesta no le satisface, puede promover el procedimiento de inconformidad ante la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, que es la autoridad en la materia desde la extinción del INAI, dentro de los quince días hábiles siguientes a nuestra respuesta (artículo 47, fracción VI).
Como lo ordena el artículo 29 de la ley, tenemos designada a la persona responsable de la protección de datos personales, a quien puede escribir directamente a admin@academiadeamparo.com. Toda solicitud recibe acuse.
Mientras el servicio le sirva. Si se da de baja, borramos su registro y sus vigilancias en ese momento; conservamos únicamente la constancia de que hubo un alta y una baja, con sus fechas, porque es lo que nos permite acreditar que actuamos conforme a la ley, y esa constancia no incluye su correo ni su chat.
Si su buzón rebota de forma permanente o bloquea al bot, damos de baja su registro por esa sola razón.
Los datos viven en un servidor propio, en una base de datos que no está expuesta a Internet y a la que sólo se llega desde el propio servidor. Todo el tráfico de la página va cifrado. Los identificadores que usamos en los enlaces de confirmación y de baja son aleatorios, se comparan de forma resistente a la medición de tiempos y se rotan al confirmarse el alta.
La página del servicio no carga una sola pieza de un tercero: no tiene Google Analytics, ni píxel de Meta, ni tipografías externas, ni CDN, ni botones de redes sociales. Eso no es un descuido: es la única forma de que la promesa del punto 2 sea verificable desde su propio navegador.
Los correos que le mandamos no llevan píxel de rastreo, ni enlaces acortados, ni enlaces con marcas de seguimiento: las direcciones van completas y visibles, y llevan a nuestro propio dominio. Tampoco piden nada a ningún servidor cuando los abre. La única imagen que llevan —el logotipo del membrete— viaja dentro del propio mensaje, no se descarga de ninguna parte. Esto importa por una razón concreta: un correo que trae su imagen desde un servidor deja, al abrirse, una huella en la bitácora de ese servidor, y de ahí puede deducirse que el mensaje se leyó. Aquí no existe esa descarga, así que no sabemos si abre nuestros correos, y no podríamos saberlo aunque quisiéramos. De paso, el membrete se ve bien aunque su programa de correo bloquee las imágenes de remitentes desconocidos.
Ninguna medida de seguridad es absoluta. Si llegara a ocurrir una vulneración que afecte de forma significativa sus derechos, se lo comunicaríamos por el mismo canal por el que le escribimos, sin dilación.
Si cambiamos algo, publicamos la versión nueva en esta misma dirección con su número y su fecha, y conservamos la anterior para entregársela si nos la pide. Cuando el cambio afecte lo esencial —qué datos recabamos, para qué, o a quién se los damos— se lo avisamos por el mismo canal por el que recibe las alertas antes de que surta efectos, y podrá darse de baja con el mismo clic de siempre.
Última actualización: 26 de agosto de 2026. Versión 2026-08-26.